El libro de bitacora que me acompaña desde hace años

Viajar es una pasión con la que he ido creciendo y de la que he ido aprendido a lo largo del tiempo. Cada pieza que integra la colección tie&tie ha llegado a mis manos desde diferentes puntos del planeta.

En el ADN de cada país se refleja la manera de vivir de sus habitantes, cómo se comunican, se comportan y se visten… De ahí mi segunda debilidad, la moda. Moda como el signo identificativo que conforma la esencia y la personalidad de las diferentes culturas.
He tomado ‘prestada’ una de las prendas más emblemáticas de la historia del vestir: la corbata. Cada corbata me ha susurrado su historia personal, sus vivencias, su origen, sus ganas de cambiar y seguir más viva que nunca. De hecho, son ellas las que han querido ser tie&tie, Son ellas las que me han elegido: yo sólo escucho lo que me narran entre hilos y plumas.
Las he ido recopilando, comprando y coleccionando a lo largo de los años sin tener muy claro para qué, los colores, las diferentes telas, la simetría de los estampados me atrapaban en su variedad y riqueza. Así, fui recopilando en mi estudio hasta 150 corbatas de todas partes del mundo que deseaban seguir desplegando su belleza e incluso dar un giro de 360 grados y dejar de embellecer solo al hombre.
Fue en la celebración de una boda donde llegó la inspiración definitiva; me sobrevino la musa y sentí el impulso de romper con la tradición. En una vorágine festiva de alto protocolo pensé en la corbata -tan seria y con una historia tan marcada- y la situé en lo más alto de la mujer: en su cabeza. Había encontrado un fin y un destino para aquella caja repleta de sedas, estampados y formas. Aquello fue el principio de esta loca aventura, fue el principio tie&tie, la que es ahora mi otra aventura personal
Lo que más me sorprende es cómo cada pieza de esta serie limitada –totalmente exclusiva, personal y única- ensalza la belleza femenina, cómo potencia la personalidad de cada mujer realzando su esencia.
Seguiré viajando, coleccionando y dejándome inspirar por ellas.
Así que si estás leyendo estas líneas sólo puedo decirte personalmente: “Gracias por compartir conmigo este delicioso y rompedor juego donde nada es lo que parece”.
En las próximas semanas te seguiré descubriendo más aventuras.

¡Te espero!